Anochecer en Ruedes

Anochecer en Ruedes

miércoles, 26 de octubre de 2011

Ruedes. ¡Te quiero!




Hace tiempo que no entro en este Blog. Entre otras cosas, porque estoy siempre bastante liadilla, y además, este Pueblo,  Ruedes, ya tiene Blog propio. Algo que me parece muy bueno para todos.

Es difícil encontrar un lugar más hermoso, con más quietud, con más aroma a campo... Porque Ruedes, mi rincón favorito, dista unos 10 Km de Gijón y aún así, está virgen -quiero decir, sin muchas construcciones-.

Durante este verano, lo recorrí palmo a palmo. Agradecí el agua fresca, fría, cristalina de la Fuente del Palacio. Recé a mis muertos en el ventilado Cementerio, entré varias veces en la Iglésia Románica, preciosa, pintada, gallarda... en donde luce nuestra Magdalena y nuestro San Lázaro.  El Club Social la lado.
Subí cuestas y bajé colinas. El sol, que este verano casi no  alumbró, guiñaba allá al fondo, prometiendo regresar al día siguiente. Brilló la luna, y hasta las estrellas se congregaron muchas veces mientras yo las contemplaba, contando que no faltara alguna...
Allí, se palpa la Naturaleza. Sí... la Naturaleza con mayúsculas porque la flora y la fauna, son impresionantes. Los bosques de eucaliptos, piños, acacias, fresnos, hacen las delicias de este vergel.
Pocos habitantes, tranquilidad, sosiego, cánticos de pájaros.
¿Algo en contra? Sí. Algún jabalí que otro, nos dañan las tierras, pero... son cosas del medio Rural.
Ya... ya sé que algunas veces nos marginan... no nos tienen en cuenta, y si nos tienen, es para intentar pasar a través de él tendidos eléctricos que no nos compiten, y demás cosas que el resto de los Pueblos no quieren. Pero... para eso está el blog de Marifé, con el que me solidarizo totalmente,que defiende con uñas y dientes nuestros derechos. ¡Por favor, la basura, dentro de los contenedores!, porque de no ser así, la imagen para el Pueblo puede ser desastrosa, y para los vecinos, mucho más.
Por cierto, ya que estamos todos tan vigilados por todas partes; ya que hace mucho tiempo que la privacidad de los ciudadanos dejó de serlo... ¿sería tan costoso poner alguna cámara de esas que sobran por la Ciudad, al lado de los contenedores para poner colorao a algún "gochu"?
Pues eso... a ser cívicos, que eso es gratis.
Gracias por ello.

domingo, 18 de abril de 2010

Ruedes - Asturias



Soy rural. Tan rural como las amapolas; tan rural como ese canto que se esconde en la ladera del camino.

Un día, por la no casualidad -ya que no creo en ella, y pienso que todo es por algo-; la vida me llevó a Ruedes. Mi querido lugar de retiro en donde se palpa la vida.

Soy feliz desde que amanece, con esos trinos misteriosos de los pájaros, que intentan dictar su fatiga, su trabajo y su vida llenando los lugares de tonos misteriosos; como cuando anochece, con esas visitas inesperadas de algún jabalí que baja a recoger su alimento…

Es normal ver ardillas subidas en lo alto de las copas; es cotidiano alcanzar las campanillas de las vacas en prados vecinos y el canto del gallo que ameniza el amanecer.

Existe la quietud y la vida parece detenerse cuando el reloj implacable, marca las horas.

Las gentes, acogedoras y llenas de encanto, dicen con su presencia, que el ser humano es más y más. Que el ser humano está lleno de vida y no necesita mucho para vivir.

A diez kilómetros de Gijón, se encuentra la Naturaleza y la Paz.

Ruedes es… un mundo aparte del mundo. Es mi mundo. Es… mi otro Yo subido en la copa de la evolución, de la transparencia… de la quietud…

Sin autobús




Imagen tomada con cámara en movimiento rápido

Dicen, -las hemerotecas así lo atestiguan- que, hace muchos años, el burro y el carro o carreta, era el transporte usado para desplazarse de las aldeas a los núcleos de población.

Después, parece que los medios para viajar cambiaron y con ello los caminos llenos de baches se fueron transformando en carreteras más o menos anchas –buen trabajo ha costado, acudiendo una y mil veces al Ayuntamiento, con voz bajita y la sonrisa puesta, por eso de caer bien, y que  hicieran un poco de caso a los solicitantes. Poco a poco se han conseguido muchos logros. Eso es verdad.
Pero… ahora resulta que hemos visto el caramelo y parece que con el despertar del sueño… ya no estaba.

Nuestro servicio mínimo de autobús ha sido como esa estrella fugaz que piensas disfrutar y que en el momento de su visión... ¡zas! ya no está.
Parece que no estamos solos padeciendo esa marginación; que más pueblos están en esa circunstancia, pero… es triste que una vez más a Ruedes le corresponda la parte amarga del pastel.

viernes, 16 de abril de 2010

Ruedes, a diez kilómetros de Xixón.



Como prometí, aquí estoy... y como iba diciendo:
Me gustaría que nuestro Ayuntamiento, nos tuviera un poquito más en cuenta.
Todos sabemos que a menudo, los seres humanos, llevamos el piquito abierto y pedimos, cantando o llorando, todo aquello de lo que creemos, adolecemos. Algunas veces se abre la boca demasiado y otras... te la cierran demasiado. (Cosas de la vida)
Me encantaría que nuestros impuestos, revirtieran en mejoras para poder ser también ciudadanos de primera… y mira… de segunda, tampoco estaría mal. Pero ¡ser los últimos de la fila! me parece un poco desconsiderado.

No dejan edificar, y eso es bueno y no tanto.

Bueno porque puedes hacer sardinas a la plancha, y presumir de que la langosta del medio día, estaba de muerte… -el vecino desde la lejanía no va a enterarse-
Y no tanto, porque a menudo las propiedades sirven para sacarte de apurillos, y poder vender eso que te podría facilitar una vida mejor, pero resulta que aquí, el suelo… no vale. Y no vale más que para poner patatas y lechugas, (eso si no excedes el cupo y la Comunidad Económica Europea, te lo corta de raíz) ya que es considerado como paisajístico y Reserva Natural… Sí… sí… han leído bien. Suena a Cherokee, pero sin serlo.

Por cierto, si es Reserva Natural, podemos sacar partido con funciones de mañana y tarde, haciendo el Indio.
Pues mira… voy a patentar la idea y a encargar trajes para todos.

 

martes, 13 de abril de 2010

Ruedes - A diez kilómetros de Gijón. Tan cerca... tan lejos...


Ruedes… tan pequeño y tan grande… Lugar en donde el tiempo parece haberse detenido viviendo el pasado como presente y el presente como pasado.
Cuando todo parece abarrotarse de pisos, casas que se tocan, espacios inexistentes… llegar a Ruedes es encontrarse con ese Paraíso, en donde las grandes extensiones vírgenes, siguen mostrando que existe fauna y flora que brilla y canta amaneceres y crepúsculos, entre las carreteras empinadas que parece, han inspirado que Ruedes se llame así.
La orografía, efectivamente, es montañosa. Eso hace que su belleza sea aún más grande, al poder divisar lo cercano y lo lejano sin que tengas que desplazarte ni un ápice.
En Ruedes, tenemos la maravilla que nos ha regalado la propia Naturaleza, pero… durante muchos años y aún hoy, hemos sido los grandes marginados por nuestras Administraciones.

De eso, hablaré mañana. Hoy me recreo en  todo lo hermoso que nos rodea y que hace única esta zona a diez kilómetros de Gijón.